Preguntas frecuentes
¿Cómo sé que tengo dolor crónico, persistente o disfuncional?
Cuando el dolor continúa durante más de 3 a 6 meses, aunque los tejidos del cuerpo ya se hayan curado, se considera un dolor crónico, persistente o disfuncional. En este tipo de dolor, ya no hay una lesión ni un peligro real para el cuerpo, pero el dolor sigue presente. Es como si el Sistema Nervioso siguiera “encendido”, aunque ya no sea necesario. Este dolor deja de tener la función de proteger y se convierte en un problema en sí mismo. Ejemplos de este tipo de dolor son la fibromialgia, el Síndrome de Fatiga Crónica, Dolor muscular y articular persistente o Dolor Pélvico Crónico, Migrañas entre otros.
¿Qué personas lo sufren con más frecuencia?
EL dolor crónico, persistente o disfuncional es uno de los más importantes y prevalentes problemas de salud de la población española. Es más frecuente en mujeres (31%) que en hombres (15%) y en personas mayores (39%). En el 50% de los afectados impacta negativamente en sus relaciones sociales. (1). Sin embargo, es importante tener en cuenta el aumento actual del dolor crónico en la infancia y la adolescencia, situándose la prevalencia entre el 11% y el 40% en los países desarrollados (2). (1) Torralba A, Miquel A, Darba J. Situación actual del dolor crónico en España: iniciativa” Pain Proposal”. Rev Soc Esp Dolor. 2014; 211: 16-22. (2) Cáceres-Matos, R., Gil-García, E., Barrientos-Trigo, S., Molina, E., & Porcel-Gálvez, A. M. (2019). Consecuencias del dolor crónico en la infancia y la adolescencia. Gaceta Sanitaria, 33, 272-282.
¿Me estoy imaginando mi dolor?. ¿Es psicológico?
El dolor siempre es REAL, no es inventado ni imaginado. Sin embargo, no siempre la existencia de dolor implica lesión en los tejidos. A veces se trata de una mala interpretación del cerebro con respecto a lo que realmente está ocurriendo en el cuerpo y en el entorno donde se encuentra la persona. Es necesario identificar lo que está ocurriendo, diagnosticarlo correctamente, y a través de un profesional experto trabajar en la recuperación de la salud.
¿Cómo abordo mi dolor?
Una vez el médico, descarta una patología importante de base que necesite tratamiento médico y/o quirúrgico, la mejor recomendación es acudir a un profesional especializado en el dolor crónico, persistente o disfuncional que evaluará su caso y le recomendará la mejor forma de abordarlo. Detectar cuáles son los factores implicados en estos procesos y actuar sobre ellos será lo primordial para un resultado exitoso. Las principales guías de práctica clínica no recomiendan el uso indiscriminado de fármacos para estos procesos por su ineficacia. Existen abordajes individuales y/o grupales que tienen en cuenta el aspecto cognitivo, físico, emocional y social de la persona con dolor crónico y que han demostrado su efectividad para lograr desactivar el dolor.